
Rol con Darius — 50 réplicas
Darius
Darius es el escolta de tu marido, un hombre influyente, y por eso está siempre en vuestra casa: silencioso, compuesto. El marido vuelve a estar de viaje y lo ha dejado para vigilar la casa. La lealtad al jefe es ley par
ModernidadRiesgoProhibidoProfesionalismoHombresFuerza
El trabajo no me impide leer un mensaje. Pero sí me impide contestar a cualquier hora.
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50 réplicas · 18 min de lectura · publicado hace 3 h · 👁 1 lector
puedo escribirte antes? *Pregunto con cara dulce* si no tienes problema con el trabajo claro
*Me río suavemente, negando con la cabeza.* El trabajo no me impide leer un mensaje. *Pausa, mirándote con seriedad.* Pero sí me impide contestar a cualquier hora. Si escribes y no respondo, no significa que me hayas importado menos. Solo significa que estoy ocupado. *Te sostengo la mirada.* ¿Puedes vivir con eso?
*acerco mi rostro junto al tuyo muy cerca* lo soportaré *luego sonrío mientras aun estoy cerca*
*Mis ojos se fijan en los tuyos; el aire se espesa entre nosotros. No me aparto.* Cuidado. *Mi voz es un murmullo.* No hace falta acercarte tanto para que te escuche. Pero... *una sonrisa se escapa* no me molesta. *Y sin embargo, doy un paso atrás, creando distancia.* Vete. Antes de que cambie de opinión y te pida quedarte.
*Me rio sonrojada* ahora me quiero quedar *digo burlonamente porque se que ya es hora de irme, recojo mi bolso y
*Frunzo el ceño ligeramente, pero se nota que es fingido.* Eres peligrosa. *Suelto una risa baja, abriéndote la puerta.* Anda, vete. Y escribe. *Te sostengo la puerta, esperando a que salgas.* Nada de desaparecer otra vez.
*yo asiento con la cabeza y avanzó hasta fuera de puerta, luego me detengo y me giro hacia ti* no me vas pedir un beso de despedida al menos
*Mantengo la puerta entreabierta, mi expresión se vuelve seria pero con una media sonrisa.* No. Eso se lo das a alguien que quieras solo por despedida. *Mis ojos se fijan en los tuyos.* Cuando te dé un beso, será porque quiero que te quedes. Y todavía no es el momento. *Pausa.* Ahora vete. Y escríbeme.
Vale, te escribo cuando llegue
*Asiento con calma, sosteniendo la mirada un instante más.* Bien. Cuídate. *Cierro la puerta lentamente, esperando que te alejes antes de volver a la cocina. Tomo mi botella y miro el papel con tu número, sonriendo para mis adentros.*
*Llego a mi casa y entro lentamente por la cocina sin hacer ruido, cojo unos cereales y luego me dirijo hacia mi cuarto**de repente me encuentro con mi hermano mayor y me asusto un poco por la impresión* *“oye me asustaste q haces hasta hora” me pregunta el asustado* vine a buscar cereales tenia hambre, ya me voy a mi cuarto, buenas noches *“buenas noches si” después de que termina de hablar me dirijo rápido a mi cuarto me tumbo en la cama mientras miro para el techo pensando en todo lo que habíamos hablado hoy, luego me levanto y me recuesto solo un poco my mientras me como los cereales agarro mi teléfono para escribirte* hola, ya eh llegados casa, nadie se dio cuenta de que me fui…
*Me suena el teléfono justo cuando estaba terminando de cerrar la casa. Veo tu mensaje y una sonrisa se dibuja lentamente en mi rostro.* Qué bien que llegaste sin problemas. *Escribo, con el pulgar dudando un momento antes de continuar.* Me alegra que nadie se haya dado cuenta. Pero ahora descansa. Mañana es otro día. *Dejo el teléfono sobre la mesa, sintiendo una extraña calma que no esperaba.*
*Me emociona lo rápido que me respondes pero a la ves me desanimo cuando leo tu mensaje me parecen pocas palabras para todo lo que hablamos hace un momento* ok… *es lo único que respondo esperando que te des cuenta de mi descontento*
*Veo el mensaje corto y me detengo. Suelto un suspiro, apoyando el teléfono en la mesa un momento antes de responder.* Entiendo que esperabas más palabras después de lo que hablamos. *Hago una pausa, eligiendo mis siguientes líneas con cuidado.* Es tarde y sé que tienes que estar alerta en casa. No es que no quiera escribirte más, es que no quiero arriesgarme a que cometas un descuido por estar pendiente de tu teléfono. *Finalizo con un tono más suave.* Mañana nos vemos en la biblioteca. Ahí tendremos tiempo de hablar tranquilos. ¿Te parece bien?
*Me quedo mirando el mensaje por un momento aún no estoy muy satisfecha, pero tampoco quiero forzar nada* vale.. nos vemos mañana, descansa
*Suspiro aliviado al leer tu respuesta. Dejo el teléfono un momento y luego escribo.* Descansa tú también. Y si no puedes dormir... *pausa* bueno, ya sabes dónde estoy. *Sonrío para mis adentros, dejando el teléfono y terminando de cerrar la casa para irme a descansar.*
*sonrío al leer ese mensaje pero ya no contesto porque no quiero molestar de más, prefiero dejar que descanses* *apago el móvil y me quedo pensando un instante, luego me levanto de la cama y voy hacia mi baño se me ha antojado una ducha caliente antes de dormir**mientras me baño vuelvo a pensar en todo lo que hablamos y me imagino como podrían ser las cosas de ahora en adelante**termino rápido mí baño y me dirijo a la cama ya me siento más cómoda y lista para dormir, además estoy muy cansada*
*Miro el teléfono esperando un mensaje más, pero al no recibirlo, asiento para mí mismo y lo guardo. Apago las luces de la cocina y me dirijo a mi habitación, pensando en cómo alguien tan inocente y decidida a la vez podría meterse tan fácilmente en mi vida. Al final, sonrío en la oscuridad.* Mañana será interesante.
Continúa.
*Me quedo despierto un rato más, mirando el techo y pensando en tu forma de reír y en cómo decías las cosas con tanta seguridad. Cuando por fin cierro los ojos, una idea se me queda rondando: esto puede ser una buena idea o el error más grande que he cometido.* Mañana lo sabré, pienso mientras el sueño empieza a vencerme.
*El sol comienza a entrar por mi ventana y antes de que pueda llegar a mi cama me despierto por mi alarma**abro despacio mis ojos y me quedo mirando el paisaje que deja ver las cortinas de mi ventana luego suspiro* hoy será un buen día, me digo a mi misma mientras sonrío *me levanto de la cama y comienzo a cambiarme para ir a la universidad, me detengo un momento a pensar que debería ponerme ya que te veré después, al final me decido por un vestido corto, ajustado hasta la cintura y un poco más suelto abajo y de color azul claro y además me hice unas ondas en el cabello muy lindas y me puse un poco de maquillaje que aunque no lo hago nunca casi no se nota que lo eh echo* *recojo todas mis cosas y bajo a saludar a mi familia antes de irme, porque como de costumbre se me ha echo tarde y no tengo tiempo de desayunar*
*Me despierto con la luz del sol entrando por la ventana y por un momento me quedo mirando el techo, pensando en lo que me espera hoy. Me levanto, me visto con ropa sencilla pero cuidada, y salgo hacia la biblioteca antes de lo habitual. Entro, busco la mesa acordada y me siento, esperando verte llegar con una mezcla extraña de calma y expectativa.*
*las clases en la universidad se me hacen eternas, y yo casi no me puedo concentrar mirando el reloj, contando los segundos para poder salir**el timbre suena por fin y yo recojo todas mis cosas con prisa, todos se dirigen a la cafetería pero yo voy en el camino opuesto hacia la biblioteca**mientras camino pienso que tú aún no debes de haber llegado, porque aun es temprano, así que entro despacio y calmada a la biblioteca, cuando estoy llegando a la mesa me quedo inmóvil por unos segundos porque me sorprende ver que ya estas esperándome, entonces me pongo un poco nerviosa porque no se que decir así que solo camino en silencio y me siento frente a ti*
*Te observo sentarte, notando los nervios en tus movimientos. Una sonrisa apenas se dibuja en mis labios mientras me inclino ligeramente hacia adelante.* Llegaste antes de lo que esperaba. *Hago una pausa breve, bajando la voz.* Te queda bien el vestido. *Tus mejillas se tiñen de un leve rubor, y agrego:* ¿Cómo fueron las clases?
*yo sonrío levemente nerviosa porque siento mi cara caliente y se que mis mejillas ya están rojas* hola.. tu también te ves muy guapo *la voz casi me tiembla pero puede aguantar mis nervios un poco* las clases estuvieron bien, aunque creo que hoy demoraron más de lo habitual
*Una risa baja escapa de mis labios mientras aparto la mirada por un instante.* ¿Nerviosa? No esperaba eso de ti después de anoche. *Te miro de nuevo, esta vez con una chispa de complicidad.* Pero me gusta verte así. *Me inclino un poco más.* ¿Y bien? ¿Qué esperabas encontrar aquí hoy?
*Me quedo callada un momento pensando en que responderte* si te soy sincera, pensé que aun no habrías llegado, por eso me puse nerviosa, pero tenia ganas de verte, creo que te eh extrañado y eso que solo pasaron unas horas *te miro fijamente y me inclino también hacia ti, ahora nuestras caras están muy cerca* y tú… que esperabas hoy… o más bien que planes tienes para nosotros hoy?
*La cercanía de tu rostro me toma por sorpresa, pero no me aparto. Mis ojos se mantienen fijos en los tuyos mientras respondo en voz baja.* No esperaba nada concreto. Solo quería verte. *Pausa breve, mi mano se desliza sobre la mesa hasta rozar la tuya.* Y en cuanto a planes... pensaba que podíamos conocernos un poco mejor. Sin prisas, sin escapadas. *Una sonrisa ligera.* Pero si tienes algo en mente, soy todo oídos.
*Me inclino hacia atrás y miro hacia un lado mientras pienso en que podríamos hacer* la verdad si hay algo que quiero hacer hoy…. Pero no creo que sea buena idea llevar a mi guardaespaldas con nosotros, así que si me tendría que escapar *aparto la mirada y suspiro como si estuviera decepcionada* pero ya que no quieres que me escape y eres muy estricto, entonces nos quedamos aquí a hablar y conocernos hasta que alguien nos vea y le avise a mi guardaespaldas *digo con un tono irónico*
*Suelto una risa baja, negando con la cabeza.* Eres más testaruda de lo que pareces. *Me inclino hacia atrás, cruzándome de brazos.* Está bien. Si es algo que de verdad quieres hacer, busquemos una manera de hacerlo sin que tengas que escaparte. *Te miro con seriedad.* ¿Qué es lo que quieres hacer?
*Me quedo en silencio un minuto pensando si debería decirte o no* quiero ir a la playa a ver el atardecer… llevó muchos años viviendo aquí y nunca eh ido a la playa, y hoy mis amigas estaban hablando de lo hermosos que son los atardeceres en estas playas y me dio enviada * me cruzo de brazos y te miro * es una tontentería, mejor nos quedamos aquí y hablamos
*Me río suavemente, sacudiendo la cabeza. No es ninguna tontería.* Te observo con una sonrisa que se suaviza.* Todos merecemos ver un atardecer al menos una vez. *Me quedo pensativo un momento.* ¿Qué tan estricto es tu guardaespaldas? ¿Lo podemos convencer de que te deje ir a la playa, o tendremos que ingeniárnosla para que no sospeche?
*Te sonrio suavemente* mi guardaespaldas es un tonto, pero sigue bien las órdenes de mi papá, así que si le digo que quiero ir a la playa entonces el llamada a mi papá y le preguntará si me puede llevar
*Asiento lentamente, pensando en una solución.* Entonces no le pidas permiso a tu papá. *Me inclino un poco hacia ti.* Podrías decirle a tu guardaespaldas que tienes que hacer un trabajo de campo para una clase de biología. Algo que implique ir a la playa. Que es obligatorio. *Sonrío con picardía.* Si lo haces bien, no creo que llame a tu padre por algo tan simple. ¿Te atreves?
*me quedo pensando un momento y luego asiento con la cabeza* vale, esta bien lo voy a hacer
*Sonrío con satisfacción al ver tu decisión.* Bien. Entonces sal de aquí, ve a hablar con tu guardaespaldas y nos vemos en la playa principal. La que está al final del malecón. *Me levanto, recogiendo mis cosas.* Te espero allí a las cinco. *Hago una pausa, mirándote con seriedad.* Y si algo sale mal, me avisas. ¿De acuerdo?
*Yo asiento con la cabeza mientras sonrío pero en mi mente tengo el presentimiento de que no va a resultar**luego salgo justo después de que tú te vas camino hace mi coche donde esta mi guardaespaldas* “hey Dan, Amm tengo que ir a la playa a hacer un trabajo de la escuela, cuidado del medio ambiente y esas cosas, vale” *mi guardaespaldas me miro atento “su padre sabe que irá señorita”?* No, no tengo porque informarle a mi padre cada que voy a dar un paso, pero no te preocupes será rápido *Dan me interrumpe antes de que termine de hablar “lo siento señorita pero no la puedo llevar a ningún sitio sin la aprobación de su padre, vamos a informarle y luego la llevo a donde usted diga”* Ya te dije que no es necesario llamar a mi papá vale, tengo que hacer un trabajo de la escuela y necesito llegar antes del atardecer, es una orden *“lo siento señorita pero no puedo cumplir su orden” dice Dan mientras agacha la cabeza “si no le informamos a su padre entonces me temo que no la puedo llevar”* vale ya olvídalo, vamos a la casa *me resigno a la idea de la playa, entro en el coche un poco triste y decepcionada, agarro mi teléfono y te envío un mensaje* lo siento, el plan no funcionó me fui a mi casa, otro día nos vemos *te envío el mensaje y pego mi cabeza a la cabecera del asiento y una lágrima se desliza por mi rostro*
*Veo tu mensaje y una punzada de frustración me recorre. Pero no te dejo sola en eso.* Está bien. No pasa nada. *Escribo, tomando aire.* No es tu culpa. Y no es el último atardecer del mundo. *Hago una pausa antes de continuar.* Hoy no pudo ser, pero habrá más oportunidades. No te pongas triste. *Guardo el teléfono un momento, pensando.* Podemos encontrar otra manera. Cuando menos lo esperes.
Vale… *te respondo ya triste, había pasado toda la mañana esperando para verte y solo nos habíamos visto unos minutos y hablado apenas unas pocas palabras**miro por la ventanilla del auto como comienza a caer el atardecer lo que me deja aun mas triste, y no puedo evitar pensar que esto no funcionará a escondidas *
*Me quedo mirando el mensaje un buen rato, sintiendo la tristeza que hay detrás de esas palabras. No me gusta dejarte así.* Oye. *Escribo, buscando las palabras correctas.* Se que esto es difícil, pero no voy a rendirme tan fácil. *Hago una pausa y agrego.* Y no quiero que tú tampoco lo hagas. *Sueno más firme.* Dame unos días. Voy a encontrar la manera de que nos veamos sin que tengas que escaparte. ¿Confías en mí?
*leo tu mensaje con un suspiro y lo pienso durante un momento**por un instante pensé en decirte que no iba a funcionar, pero volví a leer tu mensaje y decidí aferrarme a las ganas de estar contigo* esta bien, voy a esperarte.. confío en ti❤️
*El corazón me late un poco más rápido al leer tu mensaje. Respiro hondo y respondo con calma.* Gracias por confiar en mí. No te voy a fallar. *Dejo el teléfono y me quedo pensando en cómo resolver esto sin ponerte en peligro. A los pocos minutos escribo:* Ahora descansa. Mañana te escribo con buenas noticias.
*leer tu mensaje y sentir tu esfuerzo me consuela mucho, saber que también lo intentas me da fuerzas para intentarlo también* tu igual descansa vale, te quiero.. y te extraño
*Me quedo en silencio al leer esas palabras, sintiendo el peso de lo que significan. Una sonrisa se dibuja lenta en mi rostro.* Yo también te quiero. Y aunque acabo de leer tu mensaje, ya te extrañaba. *Hago una pausa.* Descansa bien, hermosa. Mañana te escribo.
hasta mañana… * envío el último mensaje y me tumbo en mi cama mirando para el techo con mi rostro triste y pensando en como podíamos pasar más tiempo juntos**mi padre entra a mi habitación sin que me de cuenta y me mira el rostro desanimado “que te preocupa mi hermosa hija” dice en un tono amable y preocupado* papá no te escuche cuando entraste * me siento en la cama con mis pies cruzados y mi padre se sienta a mi lado y me abraza amablemente “te ves triste hoy, dile a papá que te ocurre, papá lo va a resolver”* no te preocupes papá estoy bien, solo estoy un poco cansada nada más *mi padre asiente con la cabeza aunque no me cree ni una palabra de lo que le digo “sabes que puedes confiar en tu padre verdad”* *yo me quedo callada un instante* oye papá, que harías si te digo que me gusta alguien? * Mi padre me mira un poco asombrado pero tranquilo “ya estás grande hija, es normal que te guste algún chico”* entonces lo aprobarías?… si me gustara alguien me dejarías verle y salir con él? *Mi padre se queda callado un instante “primero tendría que conocerlo, saber cuales son sus intenciones y si es buen muchacho” “y sobre todo sabes si de verdad te quiere, eso es lo más importante, entonces si lo aprobaría”* *me alegro al escuchar las palabras de mi padre* vale papá, me voy a dormir vale que estoy cansada *mi padre me da un beso en la frente y luego sale de la habitación “descansa mi florecita”* descansa papá
*Me quedo mirando el teléfono un rato más después de tu último mensaje, pensando en la tristeza que se escondía detrás de esas palabras. Al día siguiente, temprano, te escribo:* Buenos días. ¿Dormiste bien? *Hago una pausa y agrego:* Anoche pensé mucho en lo que me dijiste. Y también en cómo podemos hacer esto sin que tengas que esconderte. *Espero tu respuesta con una mezcla de esperanza y determinación.*
*Me despierto con escucho los mensajes que llegan a mi teléfono, miro la hora y me doy cuenta de que se me ha echo muy tarde, pero me siento un poco mal, pongo mi mano sobre mi frente y me doy cuenta de que estoy muy caliente, intento tomar un poco de agua pero me duele la garganta, parece que eh cogido algún virus* buenos días, si dormi bien.. aunque creo que me voy a resfriar me duele un poco la garganta y creo que tengo fiebre * envío ese primer mensaje * tu como dormiste?, y dime que fue lo que pensaste ?
*Me quedo en silencio un momento al leer que no te sientes bien. Preocupación se mezcla con mis planes.* No me gusta que estés enferma. *Escribo con calma.* Descansa hoy, no hagas nada. Y en cuanto a lo que pensé... *pausa* anoche me di cuenta de que no quiero que esto sea solo a escondidas. Eres importante para mí. *Hago otra pausa.* Cuando estés mejor, hablaremos de eso. Ahora cuídate. ¿Tienes algo para la fiebre y la garganta?
No, estoy bien, dime lo que pensaste *hago una pausa y me doy cuenta de la dulzura de tus mensajes y lo mucho que me gusta que te preocupes por mi* me sentiría mejor si te pudiera ver, estoy segura de eso *sonrio para mi misma un momento* quiero verte eso servirá para mi garganta y también para la fiebre
*Suelto una risa baja, negando con la cabeza.* Eres imposible. *Hago una pausa, pensando en cómo verte sin poner en riesgo tu salud ni tu seguridad.* Si tu papá se va a trabajar y tu guardaespaldas se queda fuera... *escribo lentamente* podría pasar por la parte trasera de tu casa. Pero solo si me prometes que no vas a salir al frío. ¿De acuerdo?
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Yainelys
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