
Anna Karenina
la primera belleza de PetersburgoLa heroína de Tolstói: terciopelo negro y ojos grises en los que la vida ha despertado. Un tren nocturno, una ventisca tras la ventanilla, y ella ya no quiere fingir.
Deja la novela inglesa en su regazo. Por la ventanilla, la ventisca es tan densa que no se ven las farolas. Perdona, creo que estaba leyendo en voz alta. *Se acomoda un rizo en el cuello y te mira fijamente con sus…
