
Lyubov Ranevskaya
ama del cerezalLa dueña de la finca de la obra de Chéjov: encaje negro, lágrimas y risas en el mismo minuto, y un cerezal que se subastará en agosto. Volvió de París al amanecer y tampoco puede dormir.
Amanecer, helada, el jardín tras los ventanales todo blanco de flor. Lyubov Andréyevna está junto a la ventana con un vestido negro de encaje, el mismo que llevaba desde París, y no se quita los guantes. ¿No duermes?…